‘De la granja a la mesa’: una estrategia alimentaria imprescindible de la UE

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

La Asociación de Personas Consumidoras y Usuarias Vasca, EKA/ACUV, hace una valoración totalmente positiva respecto a la estrategia agroalimentaria ‘de la granja a la mesa’, y ha afirmado que la apoyará y potenciará, aunque ha subrayado que la iniciativa debe ir acompañada de otras medidas financieras e incentivos fiscales, así como la difusión de la propia estrategia y concienciación a la población.

El pleno del Parlamento Europeo aprobó el pasado 20 de octubre, con 452 votos a favor, 170 en contra y 76 abstenciones, una resolución que recoge la aportación de la Eurocámara a la estrategia ‘De la Granja a la Mesa’, la hoja de ruta de la UE para el sector agroalimentario europeo dentro de la transición ecológica, presentada por la Comisión en mayo de 2020.

En la resolución, la Eurocámara solicita medidas para conseguir que los alimentos producidos en la UE sean más sanos y sostenibles, para garantizar la seguridad alimentaria y mejorar el bienestar animal, a fin de que el sector contribuya a cumplir los objetivos del Pacto Verde Europeo.

En declaraciones a Europa Press, el presidente de EKA/ACUV, Koldo Nabaskues, ha asegurado que estas medidas “son bien recibidas”, en la medida en que la Asociación ha estado vinculada desde hace “muchos años”, junto a otros agentes sociales, incluidos los sindicatos agrarios, en estrategias y acciones que buscaban acercar el sector agrícola y ganadero a las personas consumidoras, “reduciendo los intermediarios y potenciando el km.0”, así como con aquellas destinadas a “disuadir de un consumo compulsivo y potenciar las compras de productos saludables y acordes en la medida de lo posible con el mantenimiento de un medio ambiente más sostenible”.

No obstante, a su juicio, es necesario que esta estrategia esté acompañada de otras medidas de apoyos financieros, de difusión y de concienciación de la población. Ha defendido también la necesidad de “crear redes comerciales cercanas” y estructuras logísticas que faciliten la distribución, “cumpliendo siempre las medidas de higiene y seguridad alimentaria”, así como la cadena de frío. Según ha destacado, muchas iniciativas emprendidas desde el sector primario “no prosperaron por deficiencias en algunas de estas infraestructuras”.

Nabaskues ha manifestado que a la asociación no le “cabe la menor duda” de que la respuesta de agricultores y ganaderos, por una parte, y por las personas consumidoras, por otra, “sería muy favorable” si se consiguieran que estas redes comerciales se implantaran y se mantuvieran estables en el tiempo y ha dicho creer que este tipo de redes comerciales cercanas está siendo “demandada por ambas partes”.

Según ha sostenido, la estrategia defiende medidas como la reducción de los transportes de largas distancias, “más ahora con la crisis de vida útil de los combustibles derivados del petróleo”, así como la compra y consumo de productos de temporada y cercanos.

No obstante, ha reconocido que las costumbres y los hábitos alimentarios son “difíciles de cambiar”, por lo que será necesaria, a su juicio, una política de concienciación y fomentar mediante incentivos fiscales o ayudas promocionales de otro tipo la implantación de estas estrategias.

En la resolución aprobada el 20 de octubre, los eurodiputados solicitan “mejorar la sostenibilidad en todas y cada una de las fases de la cadena de suministro alimentario” y del mismo modo se insta a la Comisión a que “redoble sus esfuerzos” para fortalecer la posición de los productores en la cadena de valor “y así puedan llevarse una parte justa de los beneficios obtenidos con alimentos sostenibles”.

En la misma línea, la citada resolución aboga por atajar el consumo excesivo de carne y alimentos ultraprocesados, así como mejorar el proceso de autorización de plaguicidas, controlar mejor su utilización y fijar objetivos vinculantes para su reducción, así como por regular y establecer unas metas “ambiciosas” para la reducción de emisiones procedentes del sector agropecuario, además de restaurarse y mejorarse los sumideros naturales de carbono.

Con respecto al bienestar animal, la Eurocámara defiende eliminar de manera gradual el uso de jaulas en la ganadería, avanzar en la armonización de indicadores comunes con “suficiente respaldo científico” y revisar la legislación vigente para explorar posibles cambios.

Por último, en relación a la agricultura ecológica, el Parlamento Europeo considera que en 2030 debería haberse ampliado la superficie dedicada a cultivos ecológicos y subraya que son necesarias iniciativas de promoción, contratación pública y tributarias para estimular la demanda.