Vendedor y comprador acuerdan un descuento de 350 € en el precio de un sofá por no tener exactamente las medidas contratadas

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Al recibir en su casa el sofá que habían comprado a la empresa Muebles Shiade, J.C.F. e I.B.G. comprobaron que era algo más pequeño que el que habían pedido por catálogo y por el que habían pagado 1.560 euros. Le faltaban 13 cm. de longitud y otros 13 cm. de chaiselonge.

La respuesta de Muebles Shiade a su primera reclamación, en la que pedían algo tan sencillo como que les trajeran exactamente el sofá que habían encargado y pagado, fue, según relatan nuestros socios, “que el fabricante cuenta con un 5% de tolerancia, que las medidas deben tomarse desde los cojines…”. Tampoco midiendo desde los cojines llegaba el sofá a las medidas contratadas. Ante la falta de un respuesta adecuada y satisfactoria por parte de la empresa, J.C.F. e I.B.G. recurrieron a la OMIC de Vitoria-Gasteiz, la cual certificó mediante una inspección la diferencia entre el sofá contratado y el sofá entregado y realizó una mediación entre la empresa y los compradores que no llegó a buen puerto.

J.C.F. e I.B.G. vinieron entonces a EKA/ACUV, se hicieron socios y la intervención de esta asociación logró un acuerdo que satisfizo a ambas partes. Muebles Shiade aseguraba que no podía fabricar un sofá del modelo elegido por J.C.F. e I.B.G. con las medidas exactas del contrato, admitiendo de paso su error al ofrecer por catálogo un producto inexistente; y les propuso cambiarlo por otro modelo de sofá que sí tenía las medidas contratadas. Pero a nuestros socios les había costado mucho decidirse por el modelo adquirido y no querían un sofá diferente. El acuerdo consistió en una rebaja de 350 euros, cantidad que fue rápidamente reembolsada por Muebles Shiade a J.C.F. e I.B.G.

La rebaja en el precio o la compensación económica es una de las posibilidades de acuerdo entre vendedores y compradores cuando el producto no se ajusta exactamente a lo contratado o tiene algún defecto. Las otras posibilidades son, cuando las circunstancias lo permiten, el cambio, la reparación o, en última instancia, la devolución: el cliente devuelve el producto y la empresa devuelve el dinero.

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