COMO ALQUILAR UNA VIVIENDA

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Es importante seleccionar al inquilino adecuado.

Dar con un inquilino que cuide la casa como si fuera suya, que además sea puntual con los pagos y respetuoso con los miembros de la comunidad en la que convive.

Ajusta el precio: Antes de poner el piso en alquiler, toma una decisión firme. Cuando estés seguro de alquilar, y llegue el momento de decidir el precio del inmueble es importante realizar un estudio de mercado. Compara datos de alquileres semejantes en la misma zona.

Cumple con la normativa: La duración del contrato de arrendamiento será libremente pactada por ambas partes. Si llegada la fecha de vencimiento del contrato o de cualquiera de sus prórrogas, transcurridos como mínimo tres años, ninguna de las partes notifica (al menos con 30 días de antelación) a la otra su voluntad de no renovar, el contrato se prorrogará necesariamente durante un año más.

El periodo de obligado cumplimiento del contrato es de 6 meses y se puede pedir indemnización si se incumple.

El plazo para pagar la renta será mensual y habrá de efectuarse en los siete primeros días del mes, a no ser que exista un pacto en contrario.

La renta sólo podrá ser revisada por el arrendador o el arrendatario en los términos pactados por ambas partes. En defecto de pacto expreso, no se aplicará revisión de rentas a los contratos.

Normalmente se debe especificar qué gastos se incluyen en el contrato y quién debe asumirlos. Mejor negociar personalmente, hablar en persona con el inquilino que esté interesado por tu casa, permitirá establecer una relación de confianza.

Redacta un buen contrato: Llegados a este punto es importante contar con el asesoramiento de un profesional que conozca bien la ley y que sea capaz de defender los intereses de ambos implicados. Te ayudará a conocer qué trámites son necesarios, cómo alquilar un piso de forma segura y qué pasos tomar para la entrega de llaves. Antes de eso, es primordial que realices un inventario de la casa si no está completamente vacía. Haz fotos a los electrodomésticos, y de todo aquello que te pertenezca y quieras conservar. Además, este inventario deberá ser firmado por propietario e inquilino.

Asegúrate de que el piso está en condiciones: El piso debe entregarse en buenas condiciones tanto de limpieza como de habitabilidad.

Pide garantías: La ley estipula que es preciso un mes de fianza, pero muchos propietarios piden garantías adicionales. Es importante que el propietario indique en el contrato todas las reparaciones necesarias que haga que permitan la conservación de la vivienda, excepto si el deterioro es causado por el inquilino. En ese caso, sería el inquilino quien debería hacerse cargo del desgaste por el uso de la vivienda.