Brecha digital: EKA/ACUV exige a las entidades bancarias que cumplan con sus servicios esenciales, sin discriminaciones

Las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) ofrecen numerosas ventajas: mayor acceso a la información, reducción de costes en el sector laboral, mayor conectividad entre las personas, etc. Pero la digitalización no se está dando igual para todas las personas, provocando un desequilibrio principalmente en un colectivo muy sensible como el de las de edad avanzada.

Hay que recordar que los servicios financieros tienen un carácter esencial y universal, y que las personas consumidoras necesitan medios adecuados para poder gestionar sus economías domésticas. No podemos permitir que la población mayor o los colectivos con discapacidad se vean excluidas. La reducción de la plantilla en los bancos parece irreversible, un recorte que pocos analistas se atreven a dar por finalizado, pese a haberse cobrado más de 100.000 bajas desde la crisis financiera.

Según los últimos estudios sobre hábitos y conocimientos Fintech (que engloban finanzas y tecnologías), apenas un 3% de la población mayor de 65 años ha usado los servicios de las compañías financieras tecnológicas, frente a casi el 30% que se registra en los tramos de edad de la población más joven.

Debe tenerse en cuenta asimismo el proceso de concentración bancaria y cierre de sucursales. El sector financiero baja la persiana casi 10 sucursales cada día. En estos momentos hay algo más de 20.800 oficinas en todo el país, el menor nivel desde el año 1977. En 2008, justo antes de que estallara la crisis financiera, el sector superaba las 45.000 oficinas, por lo que en una década aproximadamente, se ha reducido casi en la mitad.

Desde EKA/ACUV, exigimos a las entidades que cumplan con el carácter esencial y universal en sus servicios, proporcionando un trato personal adecuado, conforme a las necesidades de los usuarios, en horarios suficientes y normalizados. Los movimientos de concentración bancaria y la extrema velocidad con la que se está digitalizando el sector impiden este cumplimiento, y deja atrás a una buena parte de la ciudadanía, en especial, a las personas mayores, que representan un tercio de la población del país.

Por todo ello deben aplicarse medidas decididas que actúen contra la brecha digital y generacional del sector financiero. A día de hoy ya se le han solicitado al Gobierno medidas concretas como el refuerzo de la atención al público y la prohibición del cobro de comisión por ingreso en ventanilla. Es necesaria una reflexión general para entidades y reguladores, de modo que actúen decididamente y, como sociedad, no dejemos a nadie atrás.

En ese sentido, EKA/ACUV también se suma a la campaña iniciada en la plataforma Change.org por el valenciano Carlos San Juan, que ya supera concreces las 600.000 firmas y pone cara y voz a una reivindicación justa por parte de un colectivo que se está viendo expulsado del sistema financiero.

POR UNA DIGITALIZACIÓN DE LAS FINANZAS SIN EXCLUSIONES